La Ciudad de los Fotógrafos (documental completo) / by Alejandro Mallado

Aunque a veces me pueda, aunque no siempre encuentre razones, nadie me quitará nunca la alegría. Por más que el mundo se revele gris cuantos más años cumplo. Por más que leyendo y buscando respuestas la historia siga ensuciando la conciencia de los hombres. Seguiré creyendo, como decía el poeta, que otro mundo es posible. Seguiré pensando que puedo atrapar el alma con un disparo sin bala. Buscaré el abrazo de quien será algún día mi amigo y hallaré en el arte una mecedora donde velar mi angustia.

No hay nación que no tenga miedo de abrir viejos álbumes, ni pueblo que no se haya equivocado al señalar a un hermano. Hombres contra hombres porque no sabemos ser de otra manera. Porque hubo quien luchó, en cada revolución. Hubo quien lo perdió todo y sólo quedó su foto en un muro cimentado con verguenza. Pero siempre habrá, en cada vida, un poco de fe en el ser humano.

En Chile algunos se atrevieron a contarlo, como aún se puede hacer, con la única herramienta más fuerte que la palabra. La que no se puede tergiversar, la que el analfabeto comprende. El horror, la injusticia, la masacre del que es más fuerte y empuña un arma no callarán nunca el corazón de aquellos que han visto, como yo, lo que podemos y debemos hacer con los dones que poseemos. Porque es importante recordar, pero más importante aún construir desde la alegría. Por eso celebro los gritos en las calles y las plazas, y las manos alzadas clamando respuestas. Porque siento hoy, y así he sentido siempre, que el mayor derecho del ser humano es el derecho al pataleo.