Discurso de Steve Jobs en Stanford / by Alejandro Mallado

A estas alturas seguro que todos habéis visto al menos una vez el famoso discurso de graduación que impartió Steve Jobs en 2005 para la Universidad de Stanford. Es un discurso sencillo, directo, al estilo de los eventos donde Steve lanzaba sus nuevos productos al mundo. Pero es inspirador, y enciende el corazón, porque este hombre sabía comunicar algo más que una idea o una estrategia de marketing, sabía vender vida. Siempre pienso en cómo les decía a sus ingenieros que debían diseñar productos sexys que la gente quisiera tener no sólo por funcionalidad si no como algo que quieres enseñar. Quizá sea un planteamiento algo artificial y vacío, pero si miras más allá podrás entender una manera muy particular de vislumbrar el futuro y conseguir cambiarlo, a pesar de haber empezado su andadura profesional en un viejo garaje. Hay mucho para recordar en este discurso, mensajes válidos para cualquiera que no vendría mal grabar a fuego en nuestros pensamientos diarios. Hay mucho de genio, y mucho de quien sabe que ha llegado a lo más alto por confiar en sus ideas y defenderlas a pesar de todo. Quedémonos con eso, con perseguir nuestros sueños.

Sea importante para ti o no, Steve Jobs cambió la manera en que la humanidad se relaciona, y apenas empezamos a darnos cuenta incluso ahora que no está. Descansa en paz, te lo has ganado.