What the duck!! / by Alejandro Mallado

Lo reconozco, estoy totalmente harto de regatear mis precios con absolutamente todo el mundo. A mi no se me ocurre pedirle rebajas a nadie, igual que no se me ocurriría ponerme a llorarle a un dependiente de El Corte Inglés para que me haga un "detallito". El trabajo tiene su precio, no? Igual que el esfuerzo de cada cual tiene su valor. O al menos así debería ser.