Felicidades papá. / by Alejandro Mallado

20140319-074851 a.m..jpg Ya casi son las 8, nuestra guardia se acaba y los cuervos de la noche nos podremos ir a dormir. Aquí ya se hizo el cambio al horario de verano y el sol tarda más en despertar, pero cada amanecer sigue siendo irrepetible en alta mar. La guardia ha sido fría, con viento húmedo soplando desde el norte. La ola, muy incómoda, de un par de metros. Echamos de menos a nuestra compañera Edita, que se ha ido unos días al Galeón para ayudar allí, sobre todo en los turnos de pinzote que con este movimiento se convierten en una paliza. Noche sin tráfico marítimo y con luz de luna. Ahora que empieza a clarear es el deseado momento de preparar el desayuno a la guardia que entra y despertarles. En un rato estaré en la cama, soñando con mi padre, y con lo pronto que podré darle el abrazo que hoy nos falta. Nunca serán demasiadas las veces que te agradezca todo lo que has hecho por mi. Felicidades papá.