¿Bloqueo creativo al tomar fotos? Busca un tema. / by Alejandro Mallado

Fue un consejo que guardé a buen recaudo de entre los muchos que da el mundialmente conocido Scott Kelby. Sin embargo, y hasta el momento que ahora os cuento, nunca lo había puesto en  práctica.

Los fotógrafos, si lo eres sabes que no miento en esto, tenemos en nuestra munición toda una ráfaga de frases hechas que nos liberan de responsabilidad cuando no tenemos ganas de fotografiar. "La luz es muy mala" o "necesito otra lente para hacer esto" son algunas de ellas. Y todas, todas, son mentira. La verdad es que simplemente hay días en que no apetece, que tenemos seca la fuente de la creatividad o que, no me juzguen, somos demasiado vagos para trabajar la escena y hacer una fotografía que valga la pena. Conforme uno se forma, estudia y mejora su habilidad como fotógrafo, la cantidad de fotos inútiles en nuestro disco duro se multiplica exponencialmente. Por una parte el ojo entrenado ayuda a disparar menos y de forma más eficaz, pero también perdemos menos el tiempo con fotos que de un vistazo nos parecen carentes de interés. Miles de fotos que no son suficientemente buenas para perder el tiempo con ellas se quedan ahí llorando en carpetas perdidas, esperando que un día tiremos del recurso bastardo de los presets de Lightroom o que las prostituyamos con el vil engaño de convertirlas a blanco y negro. Más o menos lo que hacéis a diario en Instagram, pero con cara de profesional. 

Este verano, disfrutando de mis vacaciones en Gran Canaria, tuve uno de esos momentos de atasco en que no acabas de saber muy bien qué y cómo fotografiar. Precisamente en el único día que salí del hotel para visitar la isla. Afortunadamente me acordé del consejo que da título al post para solucionar el bloqueo buscando un tema: puertas y cerrojos. 

¿Por qué este tema en particular? En primer lugar, porque algo que era tan habitual y cotidiano para mi en el pasado ahora representa parte de mi herencia como español, especialmente desde que me marche a América hace casi tres años. Ahora cuando vuelvo a España observo detalles y los descubro con ojos nuevos, amplificados por la nostalgia, pero consciente de su carácter único. Puertas antiguas, desgastadas, a veces guardando casas abandonadas, que encierran el misterio de vidas pasadas y generaciones que cruzaron sus destinos a través de ellas. Apenas hice fotos a un par de estas puertas y enseguida comprendí que era tema interesante. No solo por su belleza explícita, si no además porque en EE UU podrían ser un elemento exótico, valiosos para exponer y con suerte vender. 

Y aquí tenéis mis favoritas, para que me digáis qué os parecen. A mi aquel día me salvaron la vida, y no porque fuera por cada calle de los distintos pueblos que visité buscando más puertas, sino porque de alguna forma la búsqueda de ellas despertó mis sentidos y las ganas de hacer buenas fotos. Espero que este consejo os sirva como a mi y lo compartáis con vuestros amigos.

Todas las fotos fueron tomadas con mi nueva mirrorless Fujifilm X-T10 más el XF 18-55 f2.8-4 M LR OIS, trabajando en modo semi-automático con prioridad a la velocidad de obturación e ISO 200 para conseguir la mayor nitidez. Generalmente cuando hago fotografía callejera o de viajes uso esta modo, configurando la velocidad a partir de 1/125 para asegurarme que no haya trepidación y dejando que la cámara decida qué apertura de diafragma es la mejor. Para evitar sobrexponer los elementos metálicos bajé la compensación de exposición a -1. Las fotos fueron tomadas en formato JPEG y convertidas a blanco y negro en Lightroom partiendo de un preset llamado B&W Platinum, para después ajustar cada fotografía independientemente en exposición, contraste, claridad, tonos y enfoque.

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¡Feliz semana a todos!